Relaciones en la adolescencia


Cuando nos embarcamos en una relación entramos en un mundo que, para algunos, es nuevo y para otros no tanto.

Estar en una relación implica amar, respetar, cuidar y sobre todo, valorar a la otra persona.

Es cierto que cuando se es joven, muchas veces, no somos conscientes de lo que significa estar en una relación y éstas suelen ser cortas porque se está en la edad de probar y experimentar cosas diferentes. Estas relaciones se basan más en la atracción física que en la sentimental ya que la apariencia pasa a ser lo más importante de la relación, en algunos casos.

El aumento del deseo y de la actividad sexual van a propiciar que las relaciones sentimentales entre los adolescentes se caractericen por una elevada atracción física y una intensidad de sentimientos. Las primeras citas o encuentros se suelen dar dentro de su grupo de amigos y suelen ser poco estables y duraderas, con prioridad a las relaciones o encuentros sexuales. Pero si la relación progresa, ambas partes pueden empezar a implicarse más y a necesitar mayor intimidad fuera del grupo de la pandilla, a aumentar el compromiso entre ellos e incluso a desear que quieran compartir su tiempo en pareja con familiares.


El concepto de amor romántico y de la pareja tiende a idealizarse o sobrevalorarse en la etapa de la adolescencia y puede ser un motivo para que el/la adolescente tolere ciertos comportamientos equivocados o los normalice tales como celos, chantajes, falta de confianza e incluso conductas violentas o embarazos no deseados.


Es por eso, que es recomendable llevar a cabo una psico-educación con el adolescente, tanto en la familia como en la escuela, y tanto en el ámbito sexual como en el ámbito de las relaciones sentimentales.